Templo de Kom Ombo, magnífico monumento en las orillas del Nilo
Sobre la rivera oriental del Nilo, a 40 kilómetros al norte de Asuán y 165 kilómetros al sur de Luxor, se encuentra Kom Ombo, una antigua villa agrícola, que desempeñó un papel crucial como cruce de rutas comerciales en la antigüedad, y que hoy alberga numerosos templos y monumentos que atraen a viajeros de todo el mundo.
El más conocido de los atractivos de Kom Ombo es el Templo de Sobek y Haroeris, que a pesar de hallarse en ruinas, conserva una atmósfera que impacta al visitante por su imponente fachada y los exquisitos detalles en los muros que aún se aprecian.
Este templo fue descubierto por el arqueólogo Jacques Morgan en 1893 y completamente rescatado de las arenas del desierto y del olvido de los siglos, para recuperar su perdido esplendor y belleza.
Los cruceros que parten de Asuán encuentran en Kom Ombo su primera parada y los viajeros se sobrecogen frente a esta maravilla arquitectónica ya desde sus primeras aproximaciones a través del río.
Numerosos patios, salas hipóstilas, santuarios, capillas, vestíbulos y corredores, permiten aún advertir muchos de los usos para los cuales fue destinado el templo, entre ellos, el de hospital. A través de los siglos, griegos, romanos, coptos y otras culturas, usaron y enriquecieron la arquitectura de este magnífico monumento y en la actualidad la dirección del patrimonio histórico de Egipto lo conserva para deleite de los millones de turistas que llegan cada año a visitarlo.