Las Barcas del Sol, testigos del funeral de Jufu

En la mitología egipcia, los difuntos eran representados a bordo de barcas que navegaban las aguas detrás del dios Ra, dios del Sol. Los egipcios creían que este dios surcaba las aguas del día durante 12 horas y las 12 horas restantes, se hundía en las profundidades de los abismos marinos para luchar contra el mal y renacer nuevamente al día siguiente.
Es por esto que no resulta sorprendente que en las inmediaciones de la pirámide de Kheops se hayan encontrado algunas barcas, íntegramente desarmadas, pero en perfecto estado de conservación, las que habrían servido de transporte para el cortejo fúnebre del faraón y como parte de su ajuar funerario, pues iba a necesitarlas en la otra vida.
Este hallazgo fue de gran relevancia para la arqueología contemporánea pues permitió desechar hipótesis sobre la fabricación de estas espléndidas embarcaciones y develar algunas técnicas ya desaparecidas. Tomó un poco más de diez años ensamblar las más de 2,000 piezas que componían este singular rompecabezas y el resultado se puede apreciar hoy con la misma belleza y calidad que le otorgaron sus artesanos creadores.
Otras barcas componen el conjunto pero no fueron extraídas de su tumba de arena por temor a su desintegración en contacto con el aire. Los especialistas aguardan contar con una tecnología adecuada que permita extraerlas sin dañarlas y la infraestructura necesaria para su posterior conservación.
Las llamadas Barcas del Sol o Barcas de Jufu, son sin dudas, una de las visitas obligadas del viajero que llega a Kheops, un contacto de primera mano con el arte naval de una civilización inigualable.