La Tumba de Merenptah en el Valle de los Reyes

Merenptah fue el decimotercer hijo de Ramsés II y sucesor al trono de Egipto tras la muerte de sus hermanos mayores. Se casó con su hermana y con sus sobrina, y fue padre de Sethy II, Jaemuaset, Merenptah y Naneferkaptah, príncipes del imperio. Cuando ascendió al trono tenía alrededor de 60 años y su gobierno se caracterizó por la inestabilidad social, política y económica y las crecientes disputas internas por el poder.
Merenptah murió alrededor del 1200 a.C y recibió, como todos los faraones de la dinastía, los fastuosos funerales que su investidura real exigía. Su tumba, ubicada en la zona KV8 del Valle de los Reyes, albergó, o al menos eso se pensaba, la momia de este faraón, uno de los menos recordados del antiguo Egipto.
Sin embargo, las excavaciones arqueológicas en el Valle de los Reyes, descubrieron con estupor que el cadáver de Merenptah no se encontraba dentro de su sarcófago. En 1898, su momia fue localizada junto a otras 18 dentro de la tumba que los arqueólogos denominaron tumba-escondite KV35, de Amenhotep II.
Entre las pertenencias faraónicas halladas en su tumba se encuentra la denominada Estela de Merenptah. En este escrito se menciona la supuesta destrucción de una etnia llamada Ysriar, durante la campaña militar emprendida por Merenptah en el año sexto de su reinado, en Canaán. La similitud entre el nombre Ysriar con la denominación de Israel, ha originado múltiples teorías, entre las cuales se ubica con preferencia la que asegura que sería Merenptah el faraón que impidió la salida de los judíos (el pueblo de Israel) de Egipto, tal como se menciona en el Éxodo, el libro del Antiguo Testamento. Sin embargo, no existen evidencias concretas sobre tal relevancia histórica de Merenptah.
En la actualidad, su sarcófago se mantiene dentro de la tumba KV8 del Valle de los Reyes, y es visitada por los miles de turistas que llegan a diario a este invaluable refugio de la historia de una civilización fascinante.