Falucas, antiguas embarcaciones para recorrer el Nilo

Al visitar Egipto es imperdonable no recorrer las aguas del Nilo. Los antiguos egipcios creían que nacía del cielo y lo consideraban sagrado. En sus orillas abunda el pasto para el ganado, los huertos, los pueblos, las canteras de piedra, los palmerales y gran cantidad de aves, un testimonio claro de cómo palpita la vida en las márgenes de este río milenario.
Ideal para los turistas mas avezados que llegan a Egipto, es atravesar el Nilo, haciéndolo como en la antigüedad usando las falucas, unas embarcaciones tradicionales de madera que se usaban para el transporte de enseres y personas y son en la actualidad un modo muy pintoresco de conocer el extenso río sagrado y algunos de los templos que se ubican en sus costas.
Las falucas poseen un solo mástil con una vela, y caben en ellas de cuatro a seis personas. El viento que impulsa las velas inclina la embarcación permitiendo al pasajero sentir el cálido aire del desierto mientras viaja cómodamente recostado sobre cojines, transportándonos al mismo paisaje y modo de viajar que disfrutaron Cleopatra y Marco Antonio en su apasionado romance.
Lo más aconsejable es conseguir una faluca a orillas del río en especial a su paso por la ciudad de Asúan, para llegar entre otros al Templo de Abu Simbel, el Templo de Edfu el segundo más grande de Egipto dedicado al dios de dioses Horus, y desde allí dirigirnos a Luxor, también podremos acceder al Templo de Kom Ombo.
Son muchos los lugares de Egipto a los que podremos arribar navegando el río Nilo en una faluca, que le aportará a nuestra travesía el encanto de sentir que el tiempo se detuvo en un viaje milenario.