Egipto, la milenaria tierra de los faraones

Egipto, el fascinante territorio donde se combina la inmensidad del desierto, la pródiga generosidad estacional del río Nilo, uno de los gigantes hídricos del planeta, y todo ello en perfecto equilibrio con la historia milenaria de una cultura que varios siglos después continúa generando incógnitas, misterios y sorpresas, es sin dudarlo, un destino turístico que se cuenta entre los favoritos del turismo internacional.
Aunque muchos aspectos de Egipto atraen visitantes desde todo el mundo, todo el año, las antiguas pirámides que constituyen el sello indiscutible de identidad del país, son su principal atractivo. Y aunque las hipótesis sobre su edificación continúan apareciendo, lo cierto es que resulta imposible no extasiarse frente a estos colosos de rocas monumentales, apiladas hace miles de años, en perfecta sincronicidad con el planeta y con el cosmos.
Las tres grandes pirámides de Giza: Keops, Micerino y Kefrén, fueron y son un imán poderoso que atrae las miradas de los amantes de la historia y los misterios. Sucesivos faraones, en varias dinastías, han dejado su legado de cultura, tradición, arte y ciencias, ocultos tras los intrincados jeroglíficos que se conservan en sus templos, columnas, muros y palacios, testigos mudos del esplendor de una civilización cuyos avances tecnológicos e intelectuales aún maravillan a los estudiosos.
En sucesivas entradas, intentaremos descubrir juntos las bellezas de Egipto, su historia y su pasado, pero sobre todo su presente y su futuro, recorriendo lugares de ensueño, sitios arqueológicos y nuevos emprendimientos, que convierten a este país en una joya turística mundial.