Asuán, la puerta sur de Egipto

El Libro Egipcio de los Muertos incluye su nombre. Una de las ciudades más antiguas e importantes de Egipto, es hoy uno de los destinos más visitados del país. Se trata de Asuán, en la margen oriental del Nilo, a 297 kilómetros al sur de El Cairo.
Primitivamente recibió el nombre de Swenet, como homónima del mismo dios, pero posteriores ocupaciones griegas y romanas, derivaron en el nombre árabe de Asuán. Situada debajo de la primera catarata, era un punto estratégico para el cobro de impuestos a las embarcaciones que surcaban las aguas del Nilo. Desde Asuán hasta el delta, la navegación es posible prácticamente sin obstáculos.
Fue una ciudad muy reconocida en el mundo antiguo pues aquí se encontraban las principales canteras de piedra caliza que abastecían a otras ciudades para la construcción de sus monumentos, muchos de los cuales aún se conservan: obeliscos, templos y pirámides, nacieron en Asuán de la mano de expertos picapedreros en forma de bloques, los que luego serían transportados en grandes barcas por el Nilo. Aún es posible visitar antiguas canteras en las que se pueden observar obeliscos inconclusos y la marca de las herramientas en las paredes de piedra natural.
Los principales historiadores de la antigüedad mencionan a Asuán de alguna manera: Heródoto, Estrabón, Claudio Ptolomeo, Plinio el Viejo, entre otros, e incluso aparece mencionada en el Libro de Isaías en el Antiguo Testamento. Esto da una idea de la importancia crucial que tuvo la ciudad en el contexto de la civilización egipcia. Actualmente, Asuán posee 220,000 habitantes y es una bulliciosa urbe cuya principal actividad es el turismo, atraído especialmente por los hallazgos arqueológicos del lugar y por la fantástica presa, colosal obra de ingeniería, que regula y contiene las habituales crecidas del río Nilo.
En Asuán es posible visitar el Obelisco inacabado, el Museo de Núbia, el Cementerio Musulmán, los Jardines de la Fira, el Sarcófago grecorromano y coloso inacabado, el Mausoleo de Aga Khan, la Tumba de la Princesa y el Monasterio de San Simón, entre otros importantes puntos de interés histórico y cultural.